miércoles, 22 de marzo de 2017

El terrible despertador llamado huaico

Cuando la típica música o el ki-ki-ri-rí del gallo quedan reemplazados por el ruido ensordecedor de piedras que se van golpeando entre sí mientras se "alimentan" de todo lo que encuentran a su paso.


Por: Carmen Kuong.
Fotografías: Leslie Alarcón.


Vallecito es un lugar que queda en el límite entre Huarochirí y Chosica cerca a los Girasoles.

Piedras del material que trajo y dejó el huaico
Luego de una increíble travesía en moto pude llegar a Vallecito acompañada de Leslie Alarcón, una buena amiga BOER[1]. Me habían comentado que en ese lugar no había llegado mucha ayuda. Al llegar la señora Liduvina Montañés Matamoro fue la primera en conversar con nosotras y nos comenta que en el lugar cayeron 2 huaicos el miércoles 15 de marzo. El primero bajó a las 3pm de poca cantidad y el otro en la noche y fue fuerte. Ello dio por resultado 5 familias, con las que pudimos conversar, y que se han quedado solo con lo que tenían puesto. Al caminar por la zona nos encontramos con personal de Caritas-Chosica que nos comentó de 5 familias más que están en circunstancias parecidas con las que conversamos (en zonas distintas a las que habíamos ubicado). Continuamos caminando y viendo si habían más familias damnificadas. En ese caminar varios pobladores nos indicaron de 5 familias más. En total son 15 familias que lo perdieron todo. Asimismo, pudimos obtener algunos datos complementarios. En el lugar hay aproximadamente 220 niños, dos mujeres embarazadas y pudimos conversar con una de ellas que nos indicó que, según sus controles, debería dar a luz el lunes que viene y todo lo que tenía para la bebe el huaico se lo arrebató.


Solo quedó la entrada donde había cuatro casas

En ese caminar pudimos conversar con Doña Virginia León quien comentó que el día empieza muy temprano recolectando las maderas que trajo el huaico. Luego retoma la limpieza del terreno con las pocas herramientas que tiene. Todo ello es con la intención de poder levantar nuevamente un lugar donde poder dormir.


Cuando vienen a dejar donaciones de ropa yo les digo a mis hijos que solo tomen dos cosas porque los demás también necesitan. Lo mismo con el agua y la comida, solo lo que necesitamos. Además no nos podemos quejar porque distintos grupos están viniendo con agua y comida”, nos comenta la señora León.

- Entonces qué es lo que necesita en estos momentos con más urgencia, pregunto.
- Picos o palas y si tuviera una carpa. Quiero levantar de nuevo mi casa. Me preocupa no tener un lugar donde estar con toda mi familia más aún porque ya empieza el colegio.

Uno de los vecinos, que está dentro del grupo de aproximadamente 8 personas, nos interrumpe.

- Señorita yo soy gasfitero y albañil. Quiero poder levantar todo de nuevo pero no tengo trabajo. Le dejo mi número por si sabe de alguien que necesita, comenta.
- ¿Tiene algún número telefónico?
- No tengo tarjetas ni nada pero se lo puedo anotar.
- ¡Claro! Así lo puedo dejar en la ferreterías de Chaclacayo pero trabaja bien ¿no?, bromeo.
- Claro que si. Soy buenísimo (todos reímos por la mirada pícara). Mi número es 998069845 y mi nombre es Dionisio Rocha Cabana.


El huaico se llevó todo lo que encontró a su paso
El día de mañana voy a ir para allá con los BOER y el personal de World Vision[2] (que van a llevar donaciones). El día viernes espero poder regresar con unas amigas con más ayuda y de hecho son bienvenidas todas las personas que deseen. Luego, la intención, es ir a Santa Eulalia, Barba Blanca y Huinco que no están recibiendo mucha ayuda que digamos y averiguar cuál es la situación y qué es lo que necesitan.


Mi recomendación, a todas aquellas personas que desean ayudar y que tienen el tiempo, es no solo enfocarse en los lugares que aparecen en la televisión debido a que, lamentablemente en emergencia, hay lugares que no han podido ser atendidos por la cantidad de sitios que requieren ayuda. Lo que sugiero es comunicarse al COE[3] distrital para saber hacia dónde pueden canalizar la ayuda y sobre todo saber qué es lo que necesitan. La otra opción es indagar con alguna amistad que viva cerca a la zona de la emergencia. Hay personas que ya tienen ropa, comida y agua pero no tienen donde dormir ya que en lugar de su cama solo hay lodo y piedras como el caso de la Sra. León.

Por otro lado, es importante no olvidar a los niños y niñas. El panorama ha cambiado para ellos así como sus juguetes que ahora son botellas vacías y sucias. Tampoco perdamos de vista a los adultos mayores. He podido ver a varios sentaditos, solo observando porque el terreno es complicado de andar. No nos olvidemos de los fieles compañeros: las mascotas. En sus pequeños y delgados cuerpos todavía se puede ver el lodo seco. 

Así quedó el camino de ingreso a Vallecito

Finalmente, si no saben qué donar les pido tener en cuenta no solo ropa para adultos y niños, comida, agua sino también hay otras cosas como

  1. Carpas.
  2. Sacos terreros.
  3. Picos / palas.
  4. Juguetes.
  5. Ropa para bebes, pañales y leche.
  6. Repelente.
  7. Alimento para perros y/o gatos.
  8. Ollas y cocinas pequeñas (combustible para que funciones porque la población se estaba organizando para hacer ollas comunes).
  9. Velas y fósforos.
  10.  Víveres no perecibles.
Hay varias opciones y si pueden ayudar con una sola cosa es bastante para aquellas personas que hoy en día no tienen nada. Hay mucho por hacer y muchos lugares por ayudar. Hagamos eso posible y en lo que les pueda ayudar cuenten con ello.
 
PD. Aprovecho en agradecer a Jacqueline Olmedo por prestarnos su moto que terminó siendo muy guerrera. También a María Angélica por coordinar con Marcel para que nos preste su moto (pronto operativa) porque con ello nos están ayudando a poder llegar a esos lugares donde es difícil acceder y de manera “rápida”.




[1] Cfr. Brigada Operativa para Emergencia y Rescate.
[2] Cfr. Organización cristiana  de acción social, enfocada en la protección y el desarrollo del potencial de los niños y las niñas como agentes de cambio.
[3] Cfr. Centro de Operaciones de Emergencia